Rinoseptoplastia
La rinoseptoplastia o septorrinoplastia es una intervención que corrige las deformidades del tabique nasal, además de corregir y perfeccionar a nivel estético la forma de la nariz. Es una combinación de las dos técnicas conocidas como septoplastia y rinoplastia.
La septoplastia permite corregir las posibles alteraciones del tabique nasal, la lámina de cartílago y hueso que divide las fosas nasales en derecha e izquierda. La rinoplastia, de carácter estético, perfecciona la forma de la nariz y, cuando hay una deformidad que reduce el paso aéreo, mejora también la respiración, buscando una nariz armónica con el resto de la cara.
Más información
Cómo es la intervención, paso a paso.
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Antes de la cirugía
Se realiza bajo anestesia general, por lo que requiere estudio preoperatorio. El ingreso es durante la mañana del día indicado, en ayunas de alimentos y agua desde las 12 de la noche anterior. La intervención se realiza durante la mañana y, por lo general, el alta es a la mañana siguiente; las curas postoperatorias se realizan según lo indicado.
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La cirugía
Se opera a través de incisiones en el interior de las fosas nasales, de modo que no quedan cicatrices externas (en algunos casos se recurre al acceso abierto por la columela). Consiste en alinear, centrar o extirpar fragmentos de hueso y cartílago; las zonas hundidas pueden rellenarse con cartílago propio (del tabique, la oreja o la costilla en grandes defectos).
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Recuperación
Se lleva una férula nasal (de aluminio o plástico termomoldeable) unos 10 días y un taponamiento esponjoso de 2 a 4 días que sostiene las estructuras corregidas; el destaponamiento, si se toman las medidas técnicas oportunas, es indoloro. No es una cirugía dolorosa, aunque molesta respirar por la boca mientras hay taponamiento. Es probable que aparezcan hematomas bajo los ojos la primera semana, que desaparecen rápidamente aplicando hielo inmediatamente tras la operación y con antiinflamatorios. La cicatrización completa es larga (de 6 meses a un año), durante la cual los huesos y cartílagos primero se endurecen y luego suavizan su forma y textura. Los 3 primeros meses no se deben usar gafas; la exposición normal al sol no es peligrosa, aunque no es aconsejable el bronceado intenso, y deben evitarse los golpes en la cara.
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Complicaciones
Todo proceso de cicatrización tiene un componente imprevisible, que depende de la naturaleza de los tejidos. En casos puntuales es necesario practicar retoques, generalmente con anestesia local, para perfeccionar el resultado.