Septoplastia
La septoplastia corrige las deformidades del tabique nasal, la lámina de cartílago y hueso que divide las fosas nasales en derecha e izquierda. Las desviaciones del tabique pueden causar dificultad respiratoria, sinusitis, otitis, cefalea (dolor de cabeza o en el globo ocular) y, en ocasiones, favorecer el ronquido.
Más información
Cómo es la intervención, paso a paso.
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Antes de la cirugía
Se practica bajo anestesia general, por lo que requiere un estudio preoperatorio adecuado a la edad y los antecedentes. El ingreso es a la mañana, en ayunas de alimentos y agua desde la medianoche; el alta suele ser a la mañana siguiente.
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La cirugía
Se realiza por el interior de las fosas nasales, sin señales externas. Consiste en alinear y centrar los fragmentos de hueso y cartílago desviados; la incisión se cierra con puntos reabsorbibles. Se coloca un taponamiento esponjoso 2-4 días que sostiene las estructuras corregidas (el destaponamiento, bien realizado, es indoloro).
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Recuperación
El taponamiento se retira en consulta uno o dos días después. No es una cirugía dolorosa, aunque molesta respirar por la boca mientras hay taponamiento.
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Consideraciones
La septoplastia no modifica la forma de la nariz. Si se desea además una corrección estética de la pirámide nasal, se combina con una rinoplastia (rinoseptoplastia); ten en cuenta que las aseguradoras no cubren la parte con intención estética.